Centros de datos: México crece 19% al año con Querétaro como eje
El mercado de centros de datos en México alcanzará 3,480 MDD en 2031 con crecimiento del 19% anual, impulsado por IA, nearshoring y soberanía digital.

El mercado de centros de datos en México atraviesa uno de sus momentos de mayor dinamismo. Con una tasa de crecimiento anual compuesta del 19.32%, el sector pasará de 1,200 millones de dólares en 2025 a 3,480 millones de dólares en 2031, posicionando al país como el principal destino de infraestructura digital en América Latina.
El motor detrás de este crecimiento es múltiple: la adopción acelerada de inteligencia artificial, el fenómeno del nearshoring y una creciente demanda de soberanía de datos por parte de empresas mexicanas que buscan mantener su información dentro del territorio nacional.
Querétaro, el nuevo eje de los datos en América Latina
De todos los estados del país, Querétaro es quien más se beneficia de esta expansión. La entidad concentra actualmente el 65% de la capacidad instalada de centros de datos en México, gracias a su infraestructura eléctrica estable, conectividad de fibra óptica y cercanía estratégica con la Ciudad de México y el Bajío industrial.
La apuesta de grandes operadores por el estado no es nueva, pero sí se está acelerando. Empresas como Ascenty, KIO Networks y Equinix tienen presencia activa en la región, mientras que nuevos jugadores continúan llegando atraídos por las condiciones del mercado y la disponibilidad de suelo industrial.
Terranova y la apuesta por el campus de datos
Uno de los proyectos más ambiciosos del sector es el de Terranova, que ha comprometido una inversión de 1,500 millones de dólares para desarrollar el primer campus de centros de datos en México. Esta infraestructura, diseñada para albergar múltiples instalaciones interconectadas, busca atender la demanda tanto de empresas multinacionales como de startups tecnológicas que operan desde el país.
El modelo de campus —popularizado en mercados como el de Virginia en Estados Unidos— permite a los clientes escalar su capacidad de cómputo sin cambiar de proveedor ni de ubicación física, lo que reduce costos operativos y simplifica la gestión de infraestructura crítica.
Los hyperscalers ya están aquí
Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud tienen operaciones activas en México y continúan expandiendo su huella regional. La llegada de estos gigantes no solo genera inversión directa: también tracciona a decenas de empresas del ecosistema, desde integradores de redes hasta proveedores de sistemas de enfriamiento y gestión energética.
Según proyecciones del sector, el 58% de las empresas mexicanas adoptarán servicios de nube de forma intensiva durante 2026, impulsadas por requisitos regulatorios, reducción de costos de infraestructura propia y presión competitiva para digitalizar procesos operativos.
Infraestructura submarina para soportar el crecimiento
El boom de los centros de datos no sería posible sin conectividad internacional robusta. En septiembre de 2025 entró en operación el cable submarino TMX5, con una inversión de 25 millones de dólares, que amplía el ancho de banda disponible entre México y mercados clave de América del Norte. Complementariamente, Zayo instaló en noviembre de 2025 un punto de presencia de 400 gigabits por segundo en Monterrey, fortaleciendo la conectividad del norte del país.
El nearshoring como catalizador sostenido
El reordenamiento de cadenas de suministro globales —acelerado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Asia— ha convertido a México en destino prioritario para empresas que buscan operar cerca del mercado norteamericano. Este fenómeno genera una demanda sostenida de infraestructura digital: las plantas que se instalan en Nuevo León, Jalisco o Querétaro necesitan conectividad de alta capacidad, almacenamiento en la nube y procesamiento local de datos.
El resultado es un círculo virtuoso: más inversión industrial atrae más demanda de datos, lo que justifica más inversión en centros de datos, lo que a su vez hace al país más atractivo para nuevas empresas manufactureras y tecnológicas.
Los retos: energía, agua y talento
El crecimiento no llega sin fricciones. Los centros de datos son intensivos en consumo eléctrico y agua para sistemas de enfriamiento, recursos que en varias regiones de México enfrentan presión creciente. La industria tendrá que demostrar que puede crecer de forma responsable, adoptando tecnologías de enfriamiento de bajo consumo hídrico y comprometiéndose con fuentes de energía renovable.
El talento especializado es otro cuello de botella. Administrar infraestructura crítica de datos requiere ingenieros con perfiles escasos en el mercado local, lo que ha impulsado iniciativas de formación en universidades como el Tec de Monterrey y la UNAM en alianza con operadores privados del sector.
Con todo, el balance es positivo: México está construyendo la columna vertebral digital que necesita para competir en la economía global, y Querétaro se posiciona como el corazón de esa transformación.
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