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Cable TAM-1: México entra al mapa global de conectividad submarina

Axtel colabora con Trans Americas Fiber System en el cable submarino TAM-1, que busca posicionar a México como nodo estratégico en la infraestructura global de datos.

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Cable TAM-1: México entra al mapa global de conectividad submarina

Axtel, una de las principales empresas de telecomunicaciones de México, anunció su colaboración con Trans Americas Fiber System (TAFS) para el desarrollo del cable submarino TAM-1, una iniciativa que busca posicionar a México como un nodo estratégico en la infraestructura global de datos.

El proyecto llega en un momento clave: México atraviesa un boom en centros de datos y servicios en la nube, y la demanda de conectividad internacional de alta velocidad crece a un ritmo que las redes existentes difícilmente alcanzan a satisfacer.

Qué es TAM-1 y qué conectará

TAM-1 es un sistema de cable de fibra óptica submarina diseñado para conectar a México con nodos de datos internacionales a través del Atlántico y el Pacífico. La colaboración entre Axtel y TAFS apunta a establecer rutas directas de alta capacidad que reduzcan la latencia entre México, Estados Unidos, Europa y América del Sur.

A diferencia de los cables submarinos controlados por consorcios de grandes operadoras globales, TAM-1 representa una apuesta por la autonomía de infraestructura para la región latinoamericana, con México como punto de entrada y distribución.

El contexto: México como hub regional de tecnología

El año pasado, México registró un crecimiento del 19% anual en capacidad de centros de datos, con Querétaro consolidándose como el principal hub. Empresas como AWS, Google, Microsoft y Oracle han anunciado o inaugurado instalaciones en el país.

Sin embargo, un hub de datos sin conectividad submarina de primer nivel es un embudo. La velocidad y confiabilidad con que México intercambia datos con el resto del mundo determina si el país puede competir como hub de procesamiento para aplicaciones críticas de latencia baja.

Implicaciones para empresas y startups mexicanas

Para el ecosistema tecnológico local, un cable submarino propio tiene implicaciones concretas:

  • Menor latencia hacia mercados clave en Europa y Asia
  • Mayor redundancia ante fallas en cables existentes
  • Precios más competitivos para conectividad internacional al aumentar la capacidad disponible
  • Soberanía de datos con rutas que no dependen exclusivamente de infraestructura estadounidense

Para las startups y empresas SaaS mexicanas que atienden clientes en múltiples países, la diferencia en latencia puede traducirse directamente en experiencia de usuario y en la viabilidad de ofrecer servicios en mercados donde hoy la distancia digital es un obstáculo real.

Un paso hacia la soberanía digital

El proyecto TAM-1 se alinea con la visión de fortalecer la soberanía digital del país. El Programa Nacional de Espectro Radioeléctrico 2026-2030, publicado en mayo, destina 3,850 millones de pesos a modernizar la infraestructura de telecomunicaciones nacional con énfasis en la independencia tecnológica.

Si TAM-1 avanza según los planes, México dejará de ser un consumidor pasivo de infraestructura global para convertirse en un proveedor activo de conectividad en la región. El camino hacia el hub tecnológico de América Latina pasa, en buena medida, por el fondo del océano.

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