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México recorta presupuesto TIC pero acelera su transformación digital

El presupuesto federal TIC bajó 1.9% a 33,400 mdp en 2026, mientras México despliega Llave MX, el supercomputador Coatlicue y digitaliza el 80% de trámites.

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México recorta presupuesto TIC pero acelera su transformación digital

El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta una paradoja presupuestal: mientras impulsa la mayor agenda de transformación digital en la historia reciente de México, el gasto federal en tecnologías de la información y comunicación (TIC) cayó por segundo año consecutivo. Para 2026, el presupuesto TIC asciende a 33,400 millones de pesos (unos 1,950 millones de dólares), lo que representa una reducción del 1.9% respecto al ejercicio anterior.

Menos dinero, más ambición

La contracción llega en un momento en que la administración federal ha anunciado proyectos digitales de gran escala. La plataforma Llave MX —el sistema de identidad digital del gobierno— ya registra 8.8 millones de identidades activas y tiene como meta llegar a 30 millones antes de que concluya el sexenio. Paralelamente, el supercomputador Coatlicue, instalado en el campus del IPN, comenzó operaciones para procesar cargas de trabajo de inteligencia artificial y modelado climático.

A estos proyectos se suma la promesa de digitalizar el 80% de los trámites ciudadanos para 2027, un objetivo que requiere inversión sostenida en infraestructura, ciberseguridad y capacitación de servidores públicos.

¿Dónde se recorta?

Según el análisis del Presupuesto de Egresos de la Federación, las partidas que más resintieron la reducción corresponden a mantenimiento de sistemas heredados y licenciamiento de software en dependencias como el IMSS, el SAT y la Secretaría de Hacienda. En contraste, los proyectos de identidad digital y conectividad en zonas rurales mantuvieron sus asignaciones.

El recorte también afecta el ritmo de actualización tecnológica en instituciones de seguridad y justicia, áreas donde la brecha entre infraestructura disponible y necesidades operativas ya era crítica.

El riesgo de la brecha entre discurso y ejecución

Analistas del sector advierten que el mayor riesgo no es el monto absoluto del presupuesto, sino la capacidad de ejecución. México históricamente subejerce su gasto TIC: en 2024, solo se aplicó el 78% del presupuesto autorizado para ese rubro, según datos de la Secretaría de Hacienda.

Si esa tendencia se repite en 2026, los proyectos prioritarios —incluida Llave MX— podrían avanzar a menor velocidad de la proyectada, justo cuando la competencia regional se intensifica. Brasil, Colombia y Chile han incrementado significativamente su inversión pública en tecnología durante los últimos tres años.

La apuesta: hacer más con menos

La narrativa oficial apunta a la eficiencia como solución: consolidar proveedores, migrar a software de código abierto y aprovechar infraestructura compartida entre dependencias. El proyecto de nube soberana mexicana, que busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros como AWS y Microsoft Azure, es parte de esa estrategia.

En teoría, estas iniciativas podrían reducir costos operativos sin sacrificar capacidades. En la práctica, las migraciones tecnológicas a gran escala suelen ser más costosas y lentas de lo estimado inicialmente.

Lo que está en juego

La transformación digital del gobierno mexicano tiene implicaciones directas en la competitividad del país como destino de inversión tecnológica, en la eficiencia de servicios públicos para 130 millones de personas y en la posición de México en la economía digital global.

Con un presupuesto ajustado y metas ambiciosas, el gobierno deberá demostrar que la austeridad y la innovación pueden coexistir. Los próximos 18 meses serán la prueba de fuego para esa hipótesis.