Coatlicue: México presenta la supercomputadora de IA más poderosa de América Latina
La presidenta Sheinbaum presentó Coatlicue, co-diseñada con Nvidia y con 314 petaflops de potencia. Se alojará en el IPN y será la columna vertebral de la IA soberana mexicana.

México alcanzó este viernes un hito sin precedentes en tecnología: la presidenta Claudia Sheinbaum presentó oficialmente Coatlicue, la supercomputadora que se convertirá en la más poderosa de América Latina y en el corazón de la primera fábrica de inteligencia artificial soberana del país. El proyecto se instalará en el campus Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la Ciudad de México.
Potencia de cómputo histórica para la región
Coatlicue no es una supercomputadora ordinaria. Equipada con 14,480 unidades de procesamiento gráfico (GPUs) de Nvidia, el sistema alcanzará una capacidad de procesamiento de 314 petaflops —314 mil billones de operaciones por segundo—. Para dimensionarlo: esa cifra supera en siete veces la potencia de la supercomputadora más avanzada que existe hoy en Brasil.
El proyecto fue co-diseñado con Nvidia, quien aportará el hardware especializado. La coordinación técnica recae en tres instituciones nacionales: el IPN, Infotec y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT). Para el diseño de la arquitectura, México contó con la asesoría internacional del Centro para el Desarrollo de Cómputo Avanzado (C-DAC) de la India y del equipo responsable de la Supercomputadora de Barcelona.
IA soberana: entrenar modelos con datos nacionales
El objetivo central de Coatlicue va más allá de la velocidad de procesamiento. El gobierno federal apuesta por la inteligencia artificial soberana: modelos entrenados con datos nacionales, en infraestructura pública mexicana, bajo marcos legales y éticos propios.
Esto responde a una preocupación creciente en toda América Latina sobre la dependencia tecnológica. Hoy, la mayoría de las empresas y gobiernos de la región entrenan y ejecutan modelos de IA en servidores de Amazon Web Services, Google Cloud o Microsoft Azure, todos ubicados fuera del país.
Con Coatlicue, México buscará cambiar esa ecuación para el sector público, y eventualmente abrirá acceso a universidades, centros de investigación y empresas que no pueden costear infraestructura en la nube de grandes corporativos tecnológicos globales.
¿Para qué se usará Coatlicue?
El gobierno federal definió tres ejes prioritarios de aplicación:
- Salud pública: Entrenamiento de modelos predictivos para detección temprana de enfermedades, análisis epidemiológico y personalización de tratamientos a escala nacional.
- Agricultura y clima: La supercomputadora procesará datos históricos desde 1950 para mejorar la predicción de sequías, huracanes, heladas y otros fenómenos que afectan la producción alimentaria.
- Seguridad nacional: Análisis de patrones para fortalecer la capacidad de respuesta ante amenazas digitales, fraude y crimen organizado.
La empresa I'AM, que operará parte de la infraestructura, se posiciona como la primera "fábrica de inteligencia artificial generativa" de México. Su modelo busca democratizar el acceso a la IA de alta potencia para empresas nacionales de todos los tamaños.
Cronograma: construcción en semanas, operación en 2028
La instalación física comenzará en las próximas semanas en el campus Zacatenco del IPN. El proyecto estará listo para operar en 2028, lo que significa que la construcción y puesta en marcha implicará aproximadamente dos años de trabajo de ingeniería.
Será la mayor inversión en infraestructura tecnológica pública en la historia reciente de México, aunque el gobierno no ha divulgado el monto total del proyecto.
Lo que esto significa para el ecosistema tech mexicano
Para las startups y empresas de tecnología nacionales, Coatlicue representa una oportunidad que hoy no existe: acceso a capacidad de cómputo de nivel industrial sin necesidad de contratos millonarios con proveedores extranjeros.
Entrenar modelos de lenguaje, visión por computadora o análisis predictivo a gran escala requiere decenas o cientos de GPUs durante semanas. Eso está fuera del alcance de la mayoría de las empresas mexicanas. Una infraestructura pública accesible podría cambiar las condiciones de competencia para el ecosistema local.
México no quiere solo consumir la inteligencia artificial que otros producen. Con Coatlicue, da el primer paso serio para producirla también.
Boletín
Suscríbete a Techmex
Resumen semanal. Las mejores historias. Sin spam.