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UNAM fabrica dispositivos cuánticos para la soberanía tecnológica de México

El Laboratorio Nacional de Nanofabricación de la UNAM desarrolla circuitos fotónicos y semiconductores cuánticos que colocan a México en la frontera de la computación del futuro.

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UNAM fabrica dispositivos cuánticos para la soberanía tecnológica de México

México da un paso estratégico hacia la independencia tecnológica. El Laboratorio Nacional de Nanofabricación (LaNNaFab) de la UNAM, ubicado en el Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN) en Ensenada, Baja California, está fabricando dispositivos electrónicos y ópticos diseñados para aplicaciones de computación cuántica.

El avance, confirmado por la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM en abril de 2026, representa un salto cualitativo: México pasa de estudiar la física cuántica a fabricar el hardware que la hace funcionar.

Qué se está fabricando

El LaNNaFab opera con un cuarto limpio Clase 100 (equivalente a la norma ISO 5), el estándar utilizado en las fábricas de semiconductores más avanzadas del mundo. Dentro de este espacio controlado, investigadores desarrollan dos líneas de trabajo principales:

  • Guías de onda fotónicas: componentes esenciales para el procesamiento de información cuántica mediante luz, que permiten transmitir qubits con menor pérdida de coherencia que los sistemas eléctricos convencionales.
  • Películas delgadas semiconductoras: materiales basados en óxidos como monóxido de estaño, óxido de níquel y óxido de zinc, con propiedades eléctricas precisas para construir transistores de próxima generación.

La combinación de ambas tecnologías apunta a crear componentes que eventualmente podrían integrarse en procesadores cuánticos o en sistemas de comunicación cuántica segura.

Por qué importa para México

La dependencia de México en semiconductores importados —principalmente de Taiwan, Corea del Sur y Estados Unidos— representa una vulnerabilidad estratégica que la pandemia de 2020-2021 dejó en evidencia. La crisis global de chips paralizó líneas de producción automotriz en Guanajuato y Sonora durante meses.

El trabajo del LaNNaFab no busca competir de inmediato con TSMC o Samsung. Su objetivo es más preciso: crear capacidad de diseño y fabricación local para aplicaciones específicas de defensa, telecomunicaciones y computación de alto rendimiento donde México no puede depender de proveedores externos.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado la soberanía tecnológica como una prioridad de su gobierno, y en marzo de 2026 visitó el Centro de Supercomputación de Barcelona para evaluar un convenio de colaboración con México en esta materia.

Formación de talento especializado

Más allá de los dispositivos en sí, el LaNNaFab cumple una función crítica de formación. Actualmente, 18 estudiantes de licenciatura, maestría y posdoctorado trabajan directamente en la fabricación de dispositivos de alta especialización, adquiriendo experiencia práctica que en México era casi imposible obtener sin salir del país.

En un contexto global donde los países compiten ferozmente por retener y atraer ingenieros de semiconductores, esta formación tiene valor estratégico más allá del laboratorio.

El horizonte

La computación cuántica no es una tecnología inmediata para el mercado masivo, pero los países que construyan capacidad de fabricación hoy serán los que dicten las condiciones mañana. China, Estados Unidos y la Unión Europea ya han invertido decenas de miles de millones de dólares en este sector.

México, con el LaNNaFab, apuesta a que la investigación universitaria puede ser la semilla de una industria nacional de semiconductores cuánticos. Es una apuesta de largo plazo, pero es la apuesta correcta.