Reformas de IA en México generan alerta ante revisión del T-MEC
La Cámara de Diputados aprobó reformas laborales sobre IA que, según la AMITI, son técnicamente inviables y podrían complicar la revisión del T-MEC en 2026.

La Cámara de Diputados de México aprobó reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley Federal del Derecho de Autor para regular el uso de la inteligencia artificial en la protección de imagen y voz de los trabajadores. Sin embargo, la medida ha encendido las alarmas del sector tecnológico: la Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI) advierte que la legislación es técnicamente inviable y podría generar fricciones con México en la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) prevista para 2026.
¿Qué establecen las reformas?
Las modificaciones aprobadas buscan proteger a los trabajadores cuyos rasgos físicos —voz, imagen o expresión facial— puedan ser replicados o generados por sistemas de IA sin su consentimiento explícito. En teoría, ninguna empresa podría usar un modelo de inteligencia artificial para crear un "gemelo digital" de un empleado sin acuerdo previo y remuneración adicional.
El objetivo declarado es legítimo: evitar el uso no autorizado de identidades digitales en un contexto donde los modelos generativos se han vuelto accesibles y omnipresentes. Sin embargo, la forma en que se redactaron las disposiciones ha generado dudas serias sobre su aplicabilidad práctica.
La postura de la industria tech
La AMITI, organismo que agrupa a las principales empresas tecnológicas que operan en México —incluyendo subsidiarias de Microsoft, IBM, Oracle y SAP—, emitió un comunicado en el que califica las reformas de técnicamente inviables en su forma actual.
Entre los argumentos de la asociación destacan:
- La legislación no define con precisión qué constituye una "réplica" de imagen o voz, abriendo la puerta a interpretaciones que podrían paralizar proyectos de automatización legítimos.
- No existe un mecanismo claro de verificación para determinar si un modelo de IA fue entrenado con datos de un trabajador específico.
- Los plazos de cumplimiento propuestos son incompatibles con los ciclos de desarrollo de software empresarial.
La AMITI solicitó formalmente que el Senado suspenda la ratificación de las reformas hasta que se realicen mesas de trabajo con el sector privado y se incorporen definiciones técnicas precisas.
El riesgo T-MEC: el contexto comercial que complica todo
El elemento que eleva la urgencia del debate es la revisión del T-MEC en 2026. El tratado incluye el Capítulo 19, dedicado específicamente a comercio digital y protección de datos, que establece compromisos sobre libre flujo de información, no discriminación de productos digitales y limitaciones a la localización forzada de datos.
Funcionarios del sector y analistas de política comercial advierten que, si las reformas aprobadas implican cargas regulatorias que afecten desproporcionadamente a empresas de tecnología estadounidenses o canadienses operando en México, podrían convertirse en un punto de fricción durante las negociaciones del T-MEC.
Estados Unidos ha sido particularmente activo en señalar regulaciones tecnológicas latinoamericanas que considera barreras no arancelarias al comercio digital. Con la revisión del tratado programada para la segunda mitad de 2026, México tiene un margen de maniobra reducido para aprobar legislación que no esté alineada con los estándares pactados.
¿Regulación necesaria o precipitada?
El debate de fondo no es si México debe regular la IA —hay consenso amplio en que sí— sino cómo y cuándo hacerlo. Países como la Unión Europea tardaron más de tres años en construir el AI Act con consultas exhaustivas al sector privado, académico y civil.
México, en cambio, ha optado por un enfoque reactivo: incorporar disposiciones de IA dentro de legislaciones laborales y de propiedad intelectual existentes, sin una ley marco que defina principios generales, criterios de riesgo o mecanismos de supervisión.
Para la industria tech, esto genera incertidumbre regulatoria que puede desincentivar la inversión en proyectos de automatización e IA justo en un momento en que México compite agresivamente por atraer centros de datos y operaciones tecnológicas regionales.
Lo que sigue
Las reformas pasan ahora al Senado de la República, donde organizaciones como la AMITI y la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones e Informática (CANIETI) buscarán abrir espacios de diálogo antes de la ratificación final.
La resolución de este debate definirá en parte el perfil regulatorio de México frente a la IA: si el país avanza hacia un marco técnicamente robusto y compatible con sus compromisos internacionales, o si opta por legislación simbólica que genere más problemas de los que resuelve.
En un año electoral para el entorno geopolítico de América del Norte, con el T-MEC en la mesa, cada decisión tecnológica de México tiene un peso comercial que va más allá de sus fronteras.