México: 18,000 mdd en data centers para liderar la nube en LATAM
México proyecta atraer 18,000 millones de dólares en infraestructura de centros de datos hacia 2030, consolidándose como hub regional de nube en Latinoamérica.

México se perfila como el epicentro de la infraestructura de nube en América Latina. Un nuevo reporte del mercado de colocación de centros de datos revela que el país proyecta atraer 18,000 millones de dólares en inversión entre 2025 y 2030, añadiendo 1,516 megawatts adicionales de capacidad a los 279 MW ya operativos en abril de 2026.
Un mercado en expansión acelerada
El mercado mexicano de centros de datos alcanzará un valor de 905 millones de dólares en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesto del 8.33%. Esta expansión está impulsada por la creciente demanda de servicios de cómputo en la nube, inteligencia artificial y almacenamiento de datos tanto de empresas locales como de corporativos globales.
Gigantes tecnológicos como Amazon Web Services, Microsoft Azure y CloudHQ están intensificando su presencia en el territorio nacional, apostando por México como punto de entrada estratégico al mercado latinoamericano.
La ventaja geográfica y comercial
La posición privilegiada de México no es casual. La profunda integración comercial con Estados Unidos y Canadá bajo el T-MEC, combinada con la disponibilidad de fibra óptica y la proximidad a los principales mercados de consumo digital del continente, hacen del país una opción natural para empresas que buscan reducir latencias y cumplir con regulaciones de residencia de datos.
- 279 MW de capacidad operativa al cierre de abril 2026
- 1,516 MW adicionales proyectados para 2030
- Crecimiento de mercado estimado en 8.33% anual
- Presencia confirmada de AWS, Microsoft, CloudHQ y otros proveedores globales
El cuello de botella energético
Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. El principal freno al crecimiento acelerado es la infraestructura energética de la CFE. Los centros de datos son consumidores intensivos de electricidad y su expansión depende directamente de la capacidad de la red eléctrica nacional para suministrar energía de forma confiable y a costo competitivo.
Este desafío se vuelve más relevante en el contexto del nearshoring: la llegada de plantas de manufactura avanzada también compite por la misma infraestructura eléctrica. Las inversiones en energías renovables —solar y eólica— emergen como la solución más viable para satisfacer la demanda creciente sin sobrecargar la red convencional.
Implicaciones para el ecosistema tech nacional
La consolidación de México como hub de datos no solo beneficia a las empresas extranjeras. Para el ecosistema tecnológico local, representa reducción de costos en servicios de nube, menor latencia para aplicaciones críticas y mayor disponibilidad de infraestructura para startups y pymes que hoy dependen de servidores ubicados fuera del país.
Asimismo, la demanda de talento especializado en administración de infraestructura, ciberseguridad y redes abrirá nuevas oportunidades laborales de alto valor para ingenieros mexicanos.
Con la inversión en camino y los principales jugadores globales ya comprometidos, el reto ahora es resolver la ecuación energética. De lograrlo, México tendrá la infraestructura digital que su economía —y su ambición regional— demandan.
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