Jalisco lanza parque de diseño de chips para consolidar a México en semiconductores
Jalisco invierte 68 millones de pesos en alianza con Cinvestav para crear un parque de diseño de chips, clave en la estrategia de semiconductores de México al 2030.
El estado de Jalisco da un paso concreto hacia la fabricación de semiconductores en México: su gobierno anunció la creación de un parque de diseño de chips en alianza con el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav), con una inversión inicial de 18 millones de pesos para adaptar instalaciones existentes antes de marzo de 2026.
La iniciativa forma parte de la estrategia nacional para posicionar a México como potencia en la cadena de valor de semiconductores, un sector que cobra relevancia crítica en el contexto del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales de tecnología.
Dos fases, un objetivo claro
El proyecto contempla dos etapas de inversión. La primera, de 18 millones de pesos (aproximadamente 979,000 dólares), se destina a la adecuación de instalaciones para comenzar operaciones. La segunda fase prevé una inversión de 50 millones de pesos adicionales (cerca de 2.7 millones de dólares) para construir un parque permanente de diseño de chips con capacidad de albergar a múltiples empresas y centros de investigación.
El parque operará bajo el modelo de shared design facilities, donde empresas, startups y centros académicos podrán acceder a infraestructura especializada para diseñar circuitos integrados sin necesidad de construir sus propias instalaciones, lo que reduce significativamente las barreras de entrada al sector.
Jalisco, epicentro de la industria electrónica mexicana
La elección de Jalisco no es casual. El estado ya concentra la mayor parte de la industria electrónica de México: empresas como IBM, Intel, HP, Flextronics y Jabil tienen operaciones en la región de Guadalajara, conocida en el sector como el "Silicon Valley mexicano". Sumar capacidad de diseño de chips a esta infraestructura existente crea sinergias naturales con la manufactura ya establecida.
El ecosistema jalisciense cuenta además con universidades de primer nivel —ITESO, UdeG, CUCEI— que forman ingenieros en electrónica y sistemas embebidos, el perfil profesional clave para la industria de diseño de semiconductores.
La estrategia nacional: más allá de Jalisco
Jalisco es uno de cuatro hubs estratégicos definidos en el plan nacional de semiconductores. Los otros son Sonora, Nuevo Laredo y Lázaro Cárdenas, cada uno con características distintas:
- Sonora: proximidad con Arizona, donde TSMC construye nuevas fábricas
- Nuevo Laredo: conectividad logística con Texas y el corredor industrial del norte
- Lázaro Cárdenas: posición estratégica como puerto del Pacífico para importación de insumos
La meta del gobierno federal es ambiciosa: duplicar las exportaciones de semiconductores para 2030 y establecer al menos una planta de fabricación de chips (fab) en México para 2029. Actualmente, México participa principalmente en las fases de ensamble y prueba (OSAT), no en el diseño ni en la fabricación de obleas, donde está el mayor valor agregado.
El contexto global: por qué esto importa ahora
La pandemia expuso la fragilidad de las cadenas de suministro globales de semiconductores. Desde entonces, Estados Unidos, Europa y varios países asiáticos han anunciado inversiones masivas para repatriar o diversificar la producción de chips. México, con su posición geográfica privilegiada y su integración con la economía estadounidense a través del T-MEC, tiene una oportunidad única para insertarse en esta cadena de valor.
El CHIPS and Science Act de Estados Unidos abrió además la puerta a que empresas que reciben subsidios federales estadounidenses establezcan operaciones en países socios como México. Esto convierte al parque de diseño de Jalisco en un activo potencialmente muy atractivo para empresas que buscan cumplir con los requisitos de ese marco legal.
Los retos pendientes
El camino no está exento de obstáculos. El diseño de semiconductores requiere software especializado (herramientas EDA) con licencias costosas, ingenieros altamente calificados y acceso a foundries internacionales para fabricar los prototipos diseñados. La inversión actual es un punto de partida, no un destino.
Para que el parque de Jalisco genere impacto real, México necesitará también acelerar los programas de formación de ingenieros en diseño de circuitos integrados y establecer acuerdos con foundries globales como TSMC, Samsung o GlobalFoundries para que los diseños mexicanos puedan fabricarse competitivamente.
Con todo, la iniciativa marca un punto de inflexión: México comienza a mover fichas concretas en el tablero global de los semiconductores, un sector que definirá buena parte del poder tecnológico y económico de las próximas décadas.
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