Centros de datos en México: inversión millonaria choca con déficit energético
México lidera inversión en data centers de IA en Latinoamérica, pero la red eléctrica y el agua limitan el crecimiento de AWS, Microsoft y CloudHQ en Querétaro.

México se consolida como el principal destino de inversión en centros de datos de América Latina, pero el acelerado crecimiento del sector comienza a revelar una limitación estructural: la red eléctrica nacional no está lista para absorber la demanda que genera la expansión de la inteligencia artificial.
Un mercado en explosión
El mercado de centros de datos de inteligencia artificial en México fue valuado en 70 millones de dólares en 2025 y se estima que alcanzará los 87 millones en 2026, con una proyección de 261 millones de dólares para 2031. El mercado total de infraestructura de datos en el país rondará los 3,500 millones de dólares este año.
Detrás de estos números hay compromisos concretos de inversión: Amazon Web Services lanzó en enero de 2025 su región México Central en Querétaro con un compromiso de 5,000 millones de dólares; Microsoft anunció 1,300 millones para expansión de IA y nube; y CloudHQ planea un complejo multifacilidad en Querétaro por 4,800 millones de dólares. En total, el estado de Querétaro se convirtió en el epicentro latinoamericano de la infraestructura de datos.
El cuello de botella energético
El problema está en los cables, no en los datos. Querétaro, el estado que concentra la mayor parte de esta inversión, enfrenta colas de 12 a 18 meses para conectarse a subestaciones eléctricas. Cada proyecto de centro de datos suma entre 15 y 25 millones de dólares adicionales en costos de infraestructura eléctrica, lo que erosiona los márgenes que hacen atractivo al país.
Además, la presión por adoptar energías renovables choca con la realidad de una red que aún depende de generación convencional. Los grandes operadores de centros de datos exigen compromisos de energía limpia y confiable; México no siempre puede garantizar ambas cosas al mismo tiempo.
Agua, el otro recurso bajo presión
La electricidad no es el único recurso escaso. Los centros de datos de alta densidad requieren enormes volúmenes de agua para enfriamiento. En el Bajío —que incluye Querétaro, Guanajuato y el Estado de México— donde el estrés hídrico ya es una realidad documentada, esta demanda adicional genera tensiones con comunidades locales y autoridades ambientales.
Algunos operadores ya exploran tecnologías de enfriamiento en seco o por inmersión para reducir el consumo de agua. Pero estas soluciones elevan los costos de construcción, lo que nuevamente presiona la rentabilidad de los proyectos en México frente a otras geografías.
El camino a seguir
Los analistas del sector coinciden: México tiene la posición geográfica, los acuerdos comerciales y la base industrial para convertirse en el hub de datos más importante de América Latina. Pero para materializarlo, el país necesita acelerar la modernización de la red eléctrica, destrabar los permisos de generación renovable y articular una política energética coherente con sus ambiciones de atracción de inversión.
De lo contrario, empresas como AWS, Microsoft y los grandes operadores taiwaneses podrían priorizar otras geografías para sus próximas expansiones. La ventana de oportunidad existe, pero no es indefinida.